#AlíSinfónico: el antes y el después

"Nombro a la piel florecida de mi tierra
y a la paz sustentada en el arado.
Nombro al camino donde duerme la esperanza
y a la espiga besada por un viento latinoamericano"
Cuando nombro la poesía.
Alí Primera (1941-1985)

Hermosos momentos en el Teatro Nacional de Venezuela

Cuando recibí la invitación del maestro Rodolfo Saglimbeni para incorporarme al grupo de cantantes y músicos que brindarían un homenaje al Cantor del Pueblo en los 30 años de su siembra, lamenté muchísimo no poder estar. Coincidía con mi viaje a Nicaragua para representar a mi país en el 3er. Festival Internacional de Boleros.
Por sorpresa, a mi regreso supe que habían cambiado la fecha del concierto y el maestro me lo hizo saber manteniendo la invitación. No lo dudé ni un instante.

La alegría de estar juntos por Alí
El cartel era maravilloso, no podía ser mejor: Amaranta, Darlys, Daisy, mi pana Alí Alejandro, el Grupo Ahora... todos acompañados por la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas (OSMC). "#AlíSinfónico se llama, Gerardo, ¿qué te parece?", me comenta el maestro, "los arreglos son de Pedro Mauricio. Hemos trabajado hasta el cansancio, pero los tenemos. A ti, te tocaría interpretar Caña clara y tambor y Ruperto". Así, la conversación se prolongaba y yo sólo pensaba: "¡Vaya compromiso!".

El público, ese duende mágico
Y así fue, así lo asumí, como un compromiso no sólo conmigo mismo para dar la talla, sino comprometido con mis compañeros, con el maestro, con la orquesta, con las autoridades que organizaban... y con el público, ese público maravilloso que nos acompañó y aplaudió. Ese público que esperaba tener a Alí Primera otra vez tan cerca como lo tuvieron hace más de 30 años, aún cuando su música y su canto nunca han desaparecido.

La cita era para una sola presentación. Sin embargo, fue tanta la gente que quedó fuera de la sala ese día, (vale decir que el aforo del Teatro Nacional en Caracas es 797 personas) que hubo la necesidad de repetir una vez más. Por solicitud del propio público y la energía que se vivió esa noche, el mismo alcalde del municipio anunció que al día siguiente tendríamos más. ¡Qué maravilla! Mejor aún cuando supimos que habría tres funciones más... ¡Los aplausos no cabían en el teatro!

Volver a escuchar el canto de Alí, tal como él lo quiso, en las voces de su pueblo, a pesar de los tantos obstáculos y censuras que tuvo que sortear, ha sido una gratísima experiencia.

Compañeros y camaradas unidos en una sola voz
Compartir el escenario con mis compañeros cantantes, con los invitados que luego se unieron, Daniela Cabello y Omar Acedo, la perfecta ejecución de la OSMC y el respaldo y apoyo del maestro Saglimbeni, amén de la cordialidad y la presencia de las autoridades municipales, el propio alcalde Jorge Rodríguez y su aliado Freddy Ñañez, quien preside el brazo cultural del municipio, Fundarte, resultó en cinco inmejorables conciertos a los que asistieron familias enteras para compartir y homenajear a nuestro Cantor.


Un antes y un después... No se pueden atravesar las canciones de Alí, y su amor, sin ser transformados por ellas.

¡Orgullo de mi país!
¡Gracias por tanto!